Pequeño en dimensiones, no alcanza los 500 km2, el coprincipado de Andorra es realmente grande en todos los demás. A este estado independiente miembro de la ONU y con una constitución e instituciones propias, no le falta casi de nada.

Ubicado entre montañas, el paisaje natural de este pequeño país fronterizo entre España y Francia es realmente imponente. Para muestra un botón: dos de sus parques naturales han sido declarados patrimonio de la humanidad. Un entorno espectacular que actúa de inigualable decorado para la práctica de todo tipo de deportes de invierno y de aventuras, así como para disfrutar al máximo del turismo comercial y cultural de calidad. Y tampoco nos podemos olvidar del efecto relajante y medicinal de sus legendarias termas.

¿Alguien puede dar más que Andorra en tan poco espacio? Realmente es difícil

Y todo ello, como veremos a continuación, no solo es totalmente compatible para viajar con niños, sino muy recomendable, puesto que en Andorra todo está muy bien preparado para que los pequeños de la casa disfruten al máximo, tanto a nivel de alojamiento, como de práctica de deportes y otras actividades de ocio. En definitiva: Andorra con niños se disfruta aún más.

 

Alojarse con niños

Andorra cuenta con todo tipo de hoteles, hostales y cualquier clase de alojamiento, muchos de ellos perfectamente acondicionados para niños, con habitaciones familiares y espacios lúdicos, incluyendo zonas de juegos para todas las edades y animación infantil.

 

Practicar deportes de invierno con niños en Andorra

Las estaciones de esquí de Andorra son toda una referencia para los amantes de los deportes de invierno. Pero además, algunas como Granvalira disponen de zonas especialmente pensadas y preparadas para los más pequeños: pistas para niños, circuitos temáticos infantiles, clases adaptadas para que se inicien sin problemas en el esquí, etc.

 

Termas aptas para niños

El termoludismo se relaciona con personas de edad adulta, pero en Andorra este concepto cambia radicalmente. Y esto es posible gracias a que su centro termal y de spa de referencia, Caldea, está pensado para un público de todas las edades. Un gran espacio apto para todos los públicos y con la diversión más que asegurada.

 

Naturlandia: la guinda final

El Parque de Naturlandia, con sus dos entornos situados en diferentes niveles de altitud, es un auténtico paraíso para los niños. Tiene de todo para divertirse en familia: desde el mayor tobogán alpino del mundo a tirolinas, tiro con arco, buggies, paintball… y todo eso solamente en la primera parada.

En la parte más alta del parque nos encontramos con más atracciones familiares y un parque zoológico totalmente diferente, caracterizado por un respeto total por animales como el lobo o el oso, los cuales se encuentran en semicautividad, en un entorno muy parecido a su hábitat natural.

Con lo bien que se lo van a pasar, de buen seguro que los niños nos dejarán un ratito libre para practicar el shopping, puesto que Andorra es también un referente del comercio de calidad.