Durante mucho tiempo visitar Andorra ha sido sinónimo de turismo de tres conceptos: las compras, la práctica de esquí y los balnearios. Es evidente, que este pequeño país montañoso es ideal para estas prácticas, pero sus posibilidades, infraestructuras y servicios van mucho más allá. En este artículo nos hemos propuesto establecer una hoja de ruta para pasar un fin de semana en Andorra diferente, con un plan variado y un poco alternativo.

 

Visitar los pueblecitos románicos

Una forma distinta de descubrir el Principado puede consistir en comenzar el fin de semana en Andorra visitando alguno de sus pequeños pueblos como Pal o Les Bons. No cabe duda de que el principal atractivo de estas villas son sus iglesias románicas. Algunas extraordinariamente bien conservadas, como la de Sant Climent (Pal), que data del SX. o XII y destaca por su imponente campanario.

 

Conducir un kart sobre el hielo

Si hemos dedicado la mañana a visitar los pueblos anteriormente comentados, por la tarde podemos dirigirnos al Palau de Gel de Andorra y practicar algo único y original: conducir un kart sobre el hielo del Palau. ¡Más divertido y emocionante, con sus deslizamientos y derrapes no puede ser!

 

Excursión por las montañas en un vehículo oruga

Otra alternativa es realizar una visita guiada por las montañas que rodean Andorra es unos vehículos especialmente acondicionados para avanzar por la nieve y llegar a lugares increíbles, de imposible acceso en un medio de locomoción estándar.

 

Probar la exquisita gastronomía de la zona

Para recuperar fuerzas tras una jornada repleta de emociones y de esfuerzo físico, no hay nada como probar algunas de las exquisiteces culinarias de la región, como la escudella, el trinxat o la carne con setas en alguno de los múltiples restaurantes andorranos.

 

Montarse en el tobotronc

Sobre todo si se va con niños, la visita al Tobotronc, por ejemplo el domingo para poner el broche de oro al fin de semana, es casi obligada. Se trata del tobogán de montaña más largo del mundo (supera los 5 kms.), el cual permite admirar y adentrarse en la montaña de Andorra durante el ascenso, para luego liberar tensiones en un descenso a gran velocidad en un biplaza que controlamos en todo momento.

Esta atracción se encuentra en un parque de atracciones y zoológico llamado Naturlandia, que destaca por la originalidad y variedad de sus propuestas y su máximo respeto por los animales y el medioambiente.

Y si nos damos un poco de prisa, todavía tendremos tiempo de darnos unas vueltas por las tiendas de calidad de Andorra o relajarnos en alguna de sus termas y balnearios.