Ya sea en forma de escapada de un día como enmarcadas en un salida de fin de semana o unas vacaciones en los Pirineos por ejemplo, las actividades de montaña son ideales para olvidarse de las preocupaciones cotidianas, liberarse del estrés y desconectar.

 

¿Qué actividades de montaña podemos practicar?

Las opciones son innumerables y aptas para todos los gustos, edades, condición física y experiencia. Dentro de las más relajantes, algunas ejemplos serían:

  • Subir hasta un pico. Es una de las actividades más conocidas y practicadas. Coronar un pico como el Puigmal o Puigpedrós, ambos en el Pirineo catalán y rondando los 3.000 metros, aunque asequibles por no presentar un gran nivel de dificultad, supone una gran satisfacción personal. El contacto con la naturaleza es tan directo y las vistas te dejan tan extasiado que la desconexión del día a día está plenamente garantizada.
  • Buscar setas. Es una tradición muy arraigada en Catalunya y otras regiones muy relajante y enriquecedora. Se puede practicar en familia, aunque eso sí siempre con el asesoramiento de alguien con experiencia que nos sepa indicar las especies peligrosas.
  • Excursiones en bicicleta (BTT). Otra opción es practicar rutas en bicicleta, lo que permite disfrutar del aire libre y relajarse. Lo recomendable es elegir una ruta cuyo nivel de dificultad esté alineada con nuestra condición física y lo acostumbrados que estemos a este tipo de actividades.
  • Escalada. Esta actividad de montaña está pensada para personas con más experiencia. Tiene el valor añadido que, al precisar de mucha concentración, te impide pensar en otras cosas y así la desconexión está garantizada.
  • Excursiones a caballo. Una conexión a un triple nivel: nosotros, la naturaleza y un animal tan bello y noble como el caballo. Se pueden hacer desde cursos cortos de iniciación a travesías largas, de varios días incluso, pernoctando en casas rurales que dispongan de establos.
  • Actividades de multiaventura. Dentro de este grupo podríamos incluir un sinfín de actividades, alguna de ellas denominadas deportes de riesgo (rapel, parapente, paracaidismo…) y otras mucho más tranquilas, como el senderismo. El común denominador de todas ellas es que se realizan en contacto con la naturaleza y, de un modo u otro, nos ayudan a relajarnos. Cabe subrayar que el riesgo siempre tiene que ser controlado, por lo que para hacer estas actividades es fundamental contar con la organización, guía y control de la actividad por parte de empresas con monitores especializados.

En el Cerdanya EcoResort puedes practicar todas estas actividades de montaña y muchas más.

 

¿Por qué son tan relajantes?

Al realizar actividades de montaña se hace ejercicio físico, y esto es siempre un productor de serotonina y endorfinas, unos neurotransmisores del sistema nervioso central capaces de provocar efectos tan placenteros como la euforia o la energía positiva.

Si la actividad tiene un perfil más de aventura (puenting, parapente…) el cuerpo reacciona con la producción de adrenalina y dopamina, unas hormonas capaces de provocar una sensación de placer, felicidad y control del estrés que nos sirven para olvidar las preocupaciones cotidianas.

Si a todo esto le sumamos la tranquilidad y efecto relajante de los entornos naturales, ya tenemos la combinación perfecta que hacen de las actividades en la montaña un remedio totalmente natural para el estrés y la ansiedad.