Las actividades multiaventura son todas aquellas que se realizan en contacto con la naturaleza, abarcando desde los deportes denominados de riesgo (paracaidismo, parapente, puenting…) a ejercicios mucho más tranquilos y relajantes (senderismo, excursiones en bicicleta…) y otros deportes que podemos considerar intermedios, puesto que sin llegar a ser extremos si requieren del aprendizaje de las técnicas adecuadas y un cierto nivel físico (esquí, piragüismo, rappel…).

Son muchas las ventajas de este tipo de actividades como: mejorar las habilidades y destrezas, potenciar la autonomía personal, combatir el estrés o estrechar los lazos familiares o con amigos.

Es un hecho que cada vez son más las personas enganchadas a esta clase deportes. Pero… ¿por qué gustan tanto? ¿cuál es el secreto de su éxito? ¿pueden considerarse adictivas?….

A continuación, vamo analizar este tipo de actividades para tratar de responder a estas y otras cuestiones.

 

¿Qué tienen la actividades multiaventura para que gusten tanto?

Una de las características de estas actividades es que suelen ejecutarse en el medio natural, esto les confiere un plus extra de motivación, encanto, desconexión y punto diferencial para las personas que vivimos habitualmente en ciudades, que es la mayoría de la población.

Si a la posibilidad de conectar con la naturaleza le sumamos atractivos tan estimulantes como la sensación de reto que ofrecen y el subidón de autoestima una vez se logran ya tenemos la combinación perfecta que explica el éxito de estos deportes.

El papel de la adrenalina y la dopamima

Está demostrado que, en la práctica, los deportes de aventura, especialmente los considerados de riesgo (aunque si se toman las medidas de seguridad necesarias es siempre un riesgo totalmente controlado) se produce una generación por parte del organismo de hormonas como la adrenalina y al dopamina, entre otras.

La adrenalina primera es la encargada de preparar al organismo, tanto psíquica como fisiológicamente, para reaccionar adecuadamente ante una situación de supuesto peligro o estrés. La adrenalina estimula a su vez la producción de dopamina, que provoca sensaciones de placer y felicidad y de querer repetir la experiencia.

Asimismo, este tipo de actividades provocan también la producción de serotonina y endorfinas, que son neurotransmisores que se encuentran en el sistema nervioso central y que están relacionados con efectos placenteros para los seres humanos: euforia, energía positiva, control del dolor… Por todo ello se les conoce como las drogas (eso sí totalmente naturales) de la felicidad.

Como conclusión podemos afirmar que las actividades en la naturaleza, y concretamente los deportes de riesgo, tienen una gran aceptación y el número de participantes crece exponencialmente. Cada vez son más las personas que se animan a practicar este tipo de deportes, incluidos los llamados de riesgo, debido sobre todo a la garantía de seguridad que les proporciona es que estén organizadas por empresas especializadas, como la agencia outdoor Discover Pyrenees del Cerdanya EcoResort, las cuales cuentan con monitores con una gran experiencia en este tipo de actividades.