No es un secreto para nadie que vivimos en un mundo dominado por las nuevas tecnologías. El móvil, la tablet, el ordenador y las consolas de vídeojuegos hace ya varios años que ha impuesto su poder, desplazando a los juegos tradicionales y las actividades para niños al aire libre a un puesto marginal, secundario y, en algunos casos, prácticamente inexistente.

Y esto no es bueno. Es importante que los niños salgan al exterior, disfruten del sol, la calle, la playa y los parques, socialicen con familiares, vecinos y hagan amigos y amigas.

El problema es que, a fuerza de no practicarlos, en ocasiones se nos olvida las innumerables posibilidades de juegos y actividades de ocio que podemos realizar en la calle, sin que nos cueste un solo euro y, la mayoría de veces, sin tener tan siquiera que salir de nuestro barrio.

Toma buena nota de estas actividades para niños y niñas al aire libre: son sencillas, gratuitas y se pueden realizar en familia.

 

Carreras al aire libre

Existen diferentes opciones. Una de las más divertidas es la carrera de tres patas, que además tiene el valor añadido de fomentar la cooperación, la habilidad grupal y, en definitiva, el trabajo en equipo, una competencia importante y ampliamente valorada hoy en día tanto en el ámbito académico como, más adelante, en el mundo laboral.

Este juego se practica en pareja y es tan fácil como atar con una cuerda o cinta adhesiva una pierna de cada participante a la de su compañero y … ¡correr libremente y ver quién llega antes!

Por supuesto, también tenemos la tradicional carrera de sacos, para cuya práctica solamente necesitamos unas bolsas de basura grandes y muchas ganas de divertirse desplazándonos a base de saltos.

 

Disparos a puerta

Juego de habilidad que combina la puntería con el fútbol: dos actividades que a la mayoría de niños y niñas les encantan. La preparación es muy sencilla, con cinta adhesiva o tiza se dibujan unas porterías en una pared o una valla, unas dentro de las otras. Luego se asigna una puntuación a cada portería, teniendo en cuenta que las pequeñas tienen que sumar más puntos que las grandes.

El siguiente paso del juego es más que obvio: los niños van disparando por turnos a la portería con una pelota y gana el que obtienes más puntos, según cual sea la portería en la que logre introducirla.

 

Buscar un tesoro

Se puede jugar en la playa, en un parque, plaza o hasta en la calle ya que solamente es necesario acotar un habitáculo con arena. La idea es esconder en la arena pequeños objetos (juguetes, caramelos, figuritas…) y el objetivo que los niños las encuentren con sus manos o ayudándose de una pala. Es un juego ideal para el disfrute de pequeños y pequeñas de corta edad.

 

Pasa la pelota

Todos los participantes en este juego se tienen que colocar en círculos y pasarse una pelota u otra cosa. Hacemos sonar música (la de un móvil sirve perfectamente) y empieza la diversión: se trata de ir pasándose la pelota de unos a otros lo más rápido posible, ya que en el momento en que la música cese el que se quede con ella pierde.

 

Pisar el globo

A cada niño se le ata un globo al tobillo con un cuerda (no demasiado larga) y tiene que explotar los globos del resto a base de pisotones. Gana el último que quede con el globo indemne.

Además de divertidos y de aportar beneficios como fomentar el compañerismo, estos juegos evitan los hábitos excesivamente sedentarios y sus problemas de salud asociados, como la diabetes infantil o la obesidad.