Llevar una alimentación saludable es, junto la práctica de ejercicio físico y la ausencia de hábitos nocivos como el tabaquismo, uno de los pilares en los que se sustenta un óptimo estado de salud.

Para llevar una alimentación equilibrada es necesario proporcionar al organismo todos los nutrientes, vitaminas, minerales y otros elementos que precisa para poder realizar correctamente todas sus funciones, tanto involuntarias o metabólicas como las acciones del día a día: andar, correr, trabajar, estudiar…

 

¿Qué tenemos que hacer para llevar una alimentación saludable?

El seguimiento de las pirámide de la alimentación es una guía excelente para saber qué tipo de alimentos debemos comer a diario y semanalmente, las raciones o cantidades adecuadas y cuáles de ellos sólo los deberíamos ingerir de forma ocasional. Aunque también es verdad, que actualmente están habiendo distintos cambios en la pirámide alimentacia.

De forma muy sintética, la pirámide de la alimentación puede resumirse de la siguiente manera:

  • La base de nuestra alimentación debería estar conformada por hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, harina…). En lo que respecta a las cantidades, en la última versión de la pirámide no se citan unas raciones ni cantidades concretas, sino que su consumo dependerá de nuestro grado de actividad física.
  • También se deben consumir abundante frutas (3 o 4 piezas al día) y verduras y hortalizas (2-3 raciones diarias).
  • En un nivel superior de la pirámide se encontrarían los lácteos (con un consumo recomendado de 2-3 raciones diarias) y las carnes blancas (pollo, pavo, conejo) pescados y legumbres (de 1 a 3 raciones diarias de forma alterna)
  • En la cúspide de la pirámide están las carnes rojas, los procesados y los embutidos, con la recomendación de tomarse solamente de forma ocasional.

 

8 trucos para mejorar nuestra alimentación

Además de seguir la pirámide, si queremos optimizar aún más nuestra alimentación saludable, debemos seguir los siguientes consejos

  1. Debemos adquirir el hábito de tomar mucha agua (al menos 2 litros diarios) y que ésta sea nuestra bebida principal. Los zumos y refrescos los debemos tomar solo de vez en cuando, puesto que tienen muchos azúcares.
  2. Hacer 5 comidas diarias: 3 principales, poniendo especial atención en el desayuno y 2 tentempiés.
  3. Procurar no picar entre horas alimentos poco nutritivos y  muy calóricos como snacks o chocolatinas. Lo mejor es una pieza de fruta.
  4. Comer con especial moderación los alimentos procesados y la bollería.
  5. Priorizar la comida al vapor, al horno o hervida sobre los fritos.
  6. No limitar la ingestión de proteínas mediante carnes rojas, existen alternativas como la carne blanca, el pescado o los huevos.
  7. Los hidratos se acumulan en el organismo y originan sobrepeso cuando no se gastan, por eso, aunque son un alimento sano y fundamental, tenemos que acostumbrarnos a adaptar las cantidades a nuestro nivel de actividad física.
  8. No te olvides de las legumbres (alubias, garbanzos, judías, guisantes…), puesto que son un gran fuente de minerales, proteínas e hidratos de carbono complejos, elementos todos ellos necesarios para equilibrar adecuadamente nuestro organismo.

 

Como ves, llevar una alimentación equilibrada no es difícil si se cuenta con una información básica y se aplica el sentido común.