¡Naturalmente!

Clima Pirineos: como es este clima de montaña

El clima Pirineos es, claramente, de montaña. Es decir, hace más frío y llueve más a menudo que en el territorio que lo rodea. Pero eso es normal en cualquier zona montañosa, así que vamos a adentrarnos un poco más en el clima Pirineos y vamos a ver cuáles son sus particularidades y características propias.

 

¿Cómo es el clima de los Pirineos?

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta es su localización. Los Pirineos son una frontera natural y una frontera climática entre el océano Atlántico (y su particular clima Atlántico) y el mar Mediterráneo (con, también, su particular clima Mediterráneo). Es por eso que el clima en los Pirineos es variante según la posición: en el noroeste es más atlàntico, y en el sudeste más mediterráneo.

En la práctica, eso se traduce en una disminución de las precipitaciones cuánto más al sudeste nos encontramos. Es decir, el Pirineo Catalán y los valles prepirenaicos son la región más seca de los Pirineos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay alguna región, por ejemplo entre el Canigó y Olot, que es igualmente propensa a las lluvias intensas causadas por el viento fresco de levante.

Por lo contrario, en zonas pirenaicas del País Vasco, del oeste de Aragón y de Navarra, la proximidad con el océano Atlántico y el Golfo de Gascuña provocan lluvias más constantes y, por lo general, un ambiente mucho más fresco, incluso durante el verano. Eso sí: debido a la altitud de la sierra, estos fenómenos se localizan, por lo general, sólo en la vertiente norte de las montañas. Y, en su vertiente sur, sólo llegan los restos de las perturbaciones que, si también provienen del Atlántico, llegan debilitadas tras su travesía por toda la península. Eso sí, al impactar con los Pirineos, muchas de estas perturbaciones se reactivan y generan, de nuevo, precipitaciones.

Por ejemplo: en el Pirineo aragonés, las lluvias disminuyen a medida que nos desplazamos hacia el sur. Así, en los valles de Ansó, por poner un ejemplo, llueve mucho más que en Jaca o Aínsa.

 

Valle de la Cerdanya un clima único

En el caso de la Cerdanya, encontramos un clima muy particular. El valle de la Cerdanya es el valle con más horas de sol de Europa, estamos hablando de más de 300 horas de sol al año. Es decir, que es una zona donde mayoritariamente predomina el buen tiempo aunque estés en la montaña. Un clima tan particular que permite tener unas plantaciones que en otras zonas de esa altitud son impensables.

Aunque predominan las horas de sol, también es verdad que en verano es fácil que caiga alguna tormenta de truenos y relámpagos. Y un dato curioso: en invierno, hay temporadas en que el la parte más baja del valle hace más frío que en lo alto de las montañas.

 

Inviernos húmedos, veranos secos

A pesar de la entrada de aire húmedo de norte (desde el Atlántico) a sur, este fenómeno se localiza más en invierno que en verano. Y es que, en verano, el sentido del viento se invierte de sur a norte, por lo que predominan los anticiclones en la zona pirenaica. Por esta misma razón, en verano predomina el clima seco, y las montañas del Pirineo acumulan muchas más horas de sol sin nubes.

De forma similar a las lluvias, la temperatura también mejora cuando nos desplazamos hacia el sur. En este sentido, se puede decir que, para los que viven al sur de los Pirineos, las montañas son un escudo perfecto para protegerse del mal tiempo que proviene del norte, ya sea directamente del Atlántico, o proveniente del norte de Europa.

En general, también se encuentran muchas diferencias en cada ladera según su orientación. Las orientadas hacia el norte suelen ser más frías, y llueve y nieva más a menudo. Mientras que en la vertiente sur, las temperaturas son notablemente más cálidas y disminuyen las precipitaciones. Por eso, en las laderas que miran al sur suelen estar mucho más pobladas por la fauna y vegetación pirenaicas.

 

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