Como ya sabrás, somos lo que comemos. Así que, si quieres gozar de salud y bienestar en tu vida, no toca otra que comer saludable y cuidarse a diario. Para lograrlo, una de las claves consiste en hacer compras inteligentes y tener siempre la despensa llena de alimentos frescos y nutritivos.

 

Las bases de una alimentación saludable

Sobre el papel, comer saludable es bien sencillo: hay que aportar a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita en la cantidad justa y equilibrada. Se trata de comer bien y a menudo, a la vez que se evita el sobrepeso. Pero, ¿qué significa esto, en la práctica?

Para empezar, hay unos principios básicos. Son muy sencillos, y seguro que los has oído más de una vez.

  • Es vital mantenerse hidratado y beber, por lo menos, dos litros de agua al día.
  • Ten en cuenta la pirámide de los alimentos. No puedes comer más embutidos, carne y legumbres que hidratos de carbono, verduras y fruta.
  • Hablando de frutas y verduras: sí, hay que comer por lo menos cinco piezas al día.
  • ¡No sólo la carne contiene proteínas! Dales un poco de amor a las legumbres, los huevos y el pescado.
  • ¡No te saltes comidas!

 

Comer saludable a lo largo del día

Es muy importante estar bien hidratado y nutrido a lo largo de todo el día. Así pues, saltarse una comida es muy contraproducente: te hará comer más a la siguiente, y eso desestabiliza tu metabolismo.

Para evitar pasar hambre o provocar muchas subidas y bajadas de azúcar en la sangre, puede ser una buena idea picar entre horas. Eso sí, hay que limitar al máximo la bollería y los alimentos procesados. Cámbialos por piezas de fruta y alimentos nutritivos, como los frutos secos.

Si te quedas con hambre porque tu organismo echa de menos el azúcar procesado, prueba de mitigar con alimentos saciantes con pocas (o ninguna) calorías, como una taza de té o cualquier otra infusión. En cualquier caso, evita los refrescos azucarados, ya que, junto con los alimentos más procesados, son tan sólo calorías vacías con un valor nutritivo escaso.

 

Escucha a tu cuerpo y crea tu propia estrategia

Cuando se trata la dieta y la salud, es importante recordar que cada persona tiene un metabolismo distinto, y que por lo tanto hay que adaptarse a cada organismo. Por ejemplo, la cantidad de calorías y nutrientes que necesitas variará muchísimo dependiendo de tu constitución y, sobretodo, de la cantidad de ejercicio que realices.

Sorprendentemente, a veces el factor más decisivo para comer bien y de forma sana es el factor psicológico. Si, por ejemplo, a la hora de comer siempre te buscas excusas para acabar comiendo fast food, tienes que adoptar medidas para cambiar estos malos hábitos. Una buena manera es ir a comprar menudo productos frescos y de calidad (evitando los procesados), como fruta y hortalizas, para así tener siempre la nevera llena de alimentos nutritivos.

Otro truco para los que comen el almuerzo fuera de casa entre semana son, evidentemente, los tuppers. Y, para todos aquellos a los que les da pereza preparar cada noche la comida del día después… ¡Nadie os obliga a hacerlo a diario! La clave del éxito consiste en dedicar exclusivamente a la cocina un par de horas, en las que puedas preparar todas las comidas de la semana.

¿Cuáles son tus trucos para mantener una dieta saludable? ¿Tienes una receta pragmática y recurrente para preparar el tupper? ¡Dejános tus comentarios!