Durante el verano, podemos pasar más tiempo de calidad con los niños. Y eso implica, la mayoría de las veces, tener que preparar muchas más comidas de lo habitual. Además, las comidas de verano para niños tienen que adaptarse a los cambios que el calor produce en el apetito. Por no hablar que los platos deben ser mucho más refrescantes.

Estas son las recetas originales y sencillas que sacarán lo mejor de los productos frescos típicos del verano.

 

Refrescantes comidas de verano para niños

Gazpacho de sandía

El gazpacho es una de las recetas españolas más tradicionales para combatir el calor del verano. Pero hay una manera de hacerlo todavía más refrescante: el gazpacho de sandía.

Ingredientes

  • Tomates maduros
  • Media sandía
  • Medio pepino
  • Pan duro (50g)
  • Aceite de oliva
  • Sal

Paso a paso

Primero de todo, debemos lavar y cortar a trozos los tomates. Tres o cuatro serán suficientes para hacer un litro de gazpacho. Cortamos también, a rodajas, el pepino. Lo añadimos todo, junto a la sandía también cortada (sólo la parte roja, evidentemente), en el recipiente de la batidora. Añadimos aceite y un poquito de vinagre, y lo batimos. Si queda demasiado espeso, le podemos añadir un poco de agua fría.

Antes de enfriar el resultado o de servirlo en la mesa, tenemos que pasarlo por un colador. Así quitaremos todos los restos de pieles y pepitas del tomate y la sandía. ¡Ahora sólo queda disfrutar con los niños de este plato súper refrescante!

Si, por lo que fuera, prefieres el gazpacho original… no descartes del todo la idea de batir sandías. El zumo de sandía congelado es la mejor bebida refrescante, natural y saludable para el verano.

Gazpacho de sandia

 

Ensalada de pollo y aguacate

Ingredientes

  • Pechugas de pollo
  • Uno o dos aguacates (dependiendo de si son grandes o pequeños)
  • Hojas verdes para ensalada (lechuga, canónigos, rúcula, etc.)
  • Medio limón
  • Parmesano rallado
  • Vinagre de módena o de manzana
  • Aliñar al gusto

Paso a paso

Antes de cocinar a la plancha la pechuga de pollo, es importante dejarla reposar unos minutos en papel de cocina. También es recomendable salpimentar antes de pasarla por el fuego. De esta forma, la carne absorbe los sabores y no desprende el agua mientras se cocina. Una vez preparada, la doramos por ambas caras, la retiramos, y la dejamos enfriar.

En una fuente grande, o en un bol, vamos añadiendo los ingredientes cortados a trocitos. La pechuga a la plancha, las hojas verdes y los aguacates. Espolvoreamos por encima un poco de queso rallado, y añadimos el zumo del limón exprimido, el vinagre de módena y aceite. Salpimentamos y aliñamos al gusto, y mezclamos bien toda la ensalada para repartir la carne y el aguacate.

Si la envasamos bien, esta ensalada es muy cómoda para pasar el día en la playa con los niños y comer fuera de casa.

Ensalada de pollo

 

Helado de plátano

Preparar un helado de plátano sabroso, sano y artesano es muy fácil. Tan sólo tenemos que congelar unos cinco o seis plátanos muy maduros y ya pelados, trocearlos y batirlos. Gracias a la textura fibrosa del plátano, y a su poco contenido en agua, sin añadir ningún otro ingrediente ya se consigue un resultado cremoso y buenísimo. Uno de los mejores postres para comidas de verano para niños, ya que siempre tiene éxito y es muy saludable.

Helado de platano

 

Si quieres más ideas sobre recetas fáciles para niños visita este enlace.

¿Cuál es tu comida favorita de verano? ¿Y la de tus niños? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!