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Compuestos orgánicos: qué son y para qué se utilizan

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Definición de compuestos orgánicos y diferencia de los compuestos inorgánicos

Se consideran compuestos orgánicos a todas aquellas sustancias químicas que contienen algún átomo de carbono en su molécula. La diferencia fundamental entre un compuesto orgánico y uno inorgánico es que el primero cuenta con enlaces del tipo carbono-carbono, carbono-nitrógeno o carbono hidrógeno, mientras que los inorgánicos no tienen este tipo de enlaces.

¿Para qué sirven los compuestos orgánicos?

Los compuestos orgánicos están formados principalmente por diferentes combinaciones de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, lo que les confiere unas propiedades imprescindibles o muy importantes para los seres humanos en diferentes campos:

  • Alimentación
  • Industria farmacéutica
  • Producción de petróleo
  • Etcétera

La industria farmacéutica ha desarrollado sistemas para extraer los compuestos orgánicos de la plantas para aprovechar sus propiedades relajantes y curativas como el nopal o la manzanilla.

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Desde el punto de vista económico e industrial, el compuesto orgánico más importante y utilizado es el petróleo, formado de un modo natural por los restos de animales y vegetales que se encuentran en las capas de subsuelo. A partir de este valioso compuesto, es posible obtener: combustible (gasolina, diésel…) aceites lubricantes, parafina, asfalto, etc.

Los compuestos orgánicos se usan también para la fabricación de materiales de uso masivo en diferentes áreas, entre los que destaca el plástico.

Ejemplos de compuestos orgánicos

Estos compuestos orgánicos, tienen este nombre, porque forman a los seres vivos. Aquí os dejamos 7 ejemplos de compuestos orgánicos:

  1. Moléculas de ADN
  2. Azúcares: como la glucosa o el almidón
  3. Lípidos como los ácidos grasos
  4. Proteínas
  5. Aceite
  6. Alcohol
  7. Petróleo

Clasificación de los compuestos orgánicos

Los compuestos orgánicos se pueden clasificar de distintas maneras, y pueden ser muy simples o muy complejos. En este vídeo podemos ver la clasificación de los compuestos orgánicos según su estructura.

Compuestos orgánicos en la alimentación

Para los seres vivos, los compuestos orgánicos nos resultan imprescindibles para poder llevar a cabo funciones de todo tipo, incluidas las metabólicas y vitales.

Muchos de los compuestos orgánicos son nutrientes que necesitamos para llevar a cabo los procesos fisiológicos. Gracias a los alimentos obtenemos los nutrientes necesarios para que nuestro organismo se mantenga sano. podemos diferenciar entre dos grandes tipos de nutrientes:

Macronutrientes

Son compuestos orgánicos que se encuentran en mayor proporción en los alimentos. Nuestro organismo los necesita en cantidades considerables. Son tres:

  • Glúcidos e hidratos de carbono. Se trata de substancias de origen vegetal, presentes en frutas, hortalizas, verduras frescas y aquellos alimentos elaborados con harina. Estos componentes, que para ser usados en el proceso digestivo son transformados en glucosa, actúan como si fuesen combustible para nuestro organismo, puesto que fabrican energía durante la oxidación. Deberían ser el 60% de los nutrientes de nuestra alimentación. Se dividen en:
    • Almidones o féculas, como las patatas, las legumbres o los cereales.
    • Azúcares: presentes en las frutas, la miel, la leche…
    • Fibra, muy presente en todas las frutas y verduras.
  • Lípidos o grasas. Están constituidos por moléculas de triglicéridos y pueden tener un origen animal (presente sobre todo en carnes, pescado, leche y derivado)  o vegetal (frutos o semillas). La función principal de estos alimentos es actuar de reserva energética. Puedes encontrarlos en los aceites vegetales y grasas derivadas de compuestos animales, como la manteca y el tocino. Deben representar el 20% de nuestra alimentación diaria. Se dividen en tres tipos:
    • Triglicéridos.
    • Fosfolípidos.
    • Colesterol.
  • Proteínas. De composición química y compleja, las proteínas que podemos encontrar principalmente en carnes, huevos, leche y derivados tienen una función plástica o estructural, puesto que son utilizadas por las células para sintetizar sus propias proteínas. Estas son imprescindibles en los procesos de crecimiento, reparación y regeneración del organismo.  Las proteínas están formadas por 20 tipos distintos de aminoácidos. También hay proteínas de origen vegetal, en los frutos secos, legumbres, champiñones y cereales. Nuestra dieta diaria debería estar compuesta por un 15% de proteínas.

Micronutrientes

Aunque el organismo los necesita en menor cantidad, son compuestos orgánicos e inorgánicos necesarios para la vida. El organismo no puede sintetizarlos por sí mismo, por lo que es imprescindible aportarlos mediante la alimentación.

  • Vitaminas. Su composición química es diversa y están contenidas en pequeñas cantidades en diversos alimentos. Existen varios tipos de vitaminas, cada una de ellas con unas funciones específicas e importantes, por lo que su carencia continuada en el organismo puede provocar síntomas de gravedad conocidos como cuadros carenciales. Aunque únicamente precisamos de una dosis muy pequeñas de las mismas, es importantísimo que la ingesta de vitaminas sea continuada y de todos los tipos. Las vitaminas juegan un papel destacado en la oxidación de los alimentos y, por lo tanto, la liberación de la energía proporcionada por estos. Entre su funciones más destacadas se encuentran: la activación de la oxidación de la comida, las operaciones metabólicas y la utilización y liberación de la energía proporcionada a través de los alimentos.
  • Sales minerales. Son compuestos inorgánicos, pero igualmente importantes para los tejidos, la síntesis de hormonas y algunas reacciones químicas. Podemos distinguir tres tipos:
    • Macroelementos: sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cloro y azufre. El cuerpo los necesita en mayor cantidad, por lo que se miden en gramos.
    • Microelementos: hierro, flúor, yodo, manganeso, cobalto, cobre y zinc. El cuerpo los necesita en menor cantidad que los anteriores, se miden en miligramos.
    • Oligoelementos: silicio, níquel, cromo, litio, molibdeno y selenio. El cuerpo los necesita en cantidades muy pequeñas, se miden en microgramos.

Compuestos orgánicos para tu huerto

De la misma forma en la que los compuestos orgánicos favorecen tu alimentación, puedes aprovechar sus propiedades para nutrir tu huerto en casa. Te proponemos volver a los abonos orgánicos. Para ello, puedes hacer tu propio compost.

Los abonos orgánicos son compuestos que se obtienen al mezclar, degradar y mineralizar bioresiduos, especialmente de tipo vegetal. Restos de poda y restos orgánicos que obtienes en la cocina —mondas de fritas, cáscaras de huevos, hojas de lechuga, pieles de verduras…—. Con estos tesoros puedes hacer tu propio compost para abonar la tierra de tu mesa de cultivo o biohuerto.

Además del compost, puedes abonar de forma orgánica tu huerto de forma sencilla, solo tendrás que agregar a la tierra:

  • La borra del café.
  • Las cáscaras de huevo molidas.
  • Trocitos de cáscara de limón.
  • Trocitos de cáscaras de plátano.

Como ves, puedes aprovechar los compuestos orgánicos al máximo en el mismo ciclo: ¡del huerto a la mesa!

La industria alimentaria y de parafarmacia utiliza también compuestos orgánicos como vitaminas y proteínas con el objetivo de enriquecer alimentos como: la leche, cereales o galletasTambién puedes utilizar los compuestos orgánicos para alimentar a tu huerto ecológico.

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