Correr por la montaña está ganando cada vez más adeptos por ser una modalidad que, además de mantener todas las ventajas para nuestro cuerpo y mente de hacer running por la ciudad, se le suma el contacto directo con la naturaleza y el valor añadido para nuestra salud de introducir aire mucho más puro en nuestros pulmones. Además, correr por la montaña es una práctica deportiva mucho más relajante y con un extraordinario poder para desintoxicarnos y desconectar del agobio y el estrés propios de los entornos urbanos.

Pese a  tratarse, en lo básico, de la misma modalidad deportiva, correr por la montaña o por el campo no es lo mismo que hacerlo por el asfalto, existiendo una serie de diferencias en aspectos técnicos o equipamiento que es necesario tener en consideración.

 

Consejos para correr por la montaña

Las carreras de montaña, conocidos también como trail, son una modalidad deportiva realmente apasionante, pero para que nada nos estropee la maravillosa experiencia de hacer running pero cambiando el bullicio de las ciudades por tranquilidad de los entornos naturales es muy conveniente seguir los siguientes consejos:

  • Utilizar zapatillas con un buen agarre (preferiblemente tacos) y que estén construidas por un material más robusto.
  • Tomar la precaución de llevar ropa de abrigo, puesto que en la montaña los cambios bruscos de temperatura son habituales.
  • Es conveniente usar gafas de sol y gorra.
  • Llevar siempre una cantimplora con agua o alguna bebida reconstituyente.
  • A nivel técnico debemos acostumbrarnos a dar zancadas más cortas que cuando corremos por ciudad e impulsarnos con los brazos para salvar las pendientes más pronunciadas.
  • Comenzar por terrenos con poca pendiente y que no sean muy abruptos, como las pistas de montaña. A medida que ganemos experiencia, ya nos podemos aventurar por rutas más complicadas.

 

Rutas de trial: nuestras selección de rutas para correr por la montaña

Existen muchísimas rutas de montaña, por lo que nos hemos limitado a seleccionar 3 que nos parecen de gran interés por su belleza paisajística y un nivel de dificultad medio.

 

1. Prullans (Lleida)

Desde Cerdanya EcoResort se puede practicar un trial de categoría en el pueblo de Prullans, auténtico mirador natural de la Cerdanya, puesto que existen diversos caminos señalizados con diferentes niveles de dificultad. Además cuenta con un Trail Centre en el mismo pueblo de Prullans.

Serra del Cadi

 

2. Ordesa (Huesca)

Con inicio y final en el aparcamiento de la Pradera de Ordesa, se puede realizar una espectacular ruta de trial en la que, además de hacer deporte, nos servirá para descubrir la gran belleza, todavía poco explotada, del Pirineo de Huesca.

Pradera de Ordesa

 

3. Coll de Can Cuiàs-Penya del Moro (Barcelona)

Esta ruta de Barcelona es ideal para iniciarse en las carreras de montaña porque no es excesivamente larga, aproximadamente 8 kilómetros, y tampoco muy complicada, ya que no presenta un excesivo desnivel.

 

La práctica de trial o running por las montañas tiene una recompensa múltiple: poder estar en contacto directo por la montaña, admirando paisajes de gran belleza, al mismo tiempo que mejoramos nuestra condición física y también mental, ya que el deporte es uno de los remedios naturales para la ansiedad y el estrés más efectivos.