¡Naturalmente!

Desestrés: 3 síntomas de que lo necesitas

No te molestes en buscar en el diccionario la palabra desestrés porque no aparece todavía, aunque claro, tiempo al tiempo. El desestrés es uno de esos nuevos términos que surgen por pura y simple necesidad, algo que en este caso es de necesidad vital: aprender a eliminar ese estrés negativo que lastra nuestra salud física y emocional. El tema es importante, así que hoy en nuestro blog investigamos sobre el desestrés desde un punto de vista práctico: ayudarte a detectar los síntomas que te advierten de que el estrés que sufres ya no es algo “normal”, pasajero o llevadero. ¿Vamos a ello?

 

¿Qué es el desestrés?

Como te decíamos en la introducción a este artículo, el término desestrés todavía no está recogido en el diccionario de la Real Academia, pero sí aparecen dos definiciones que nos van a ayudar a entender qué es el desestrés. Hablamos de las palabras “estrés” y “estresar”.

El DRAE – Diccionario de la RAE- define estrés como:

  1. m. Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.

Por otra parte, el DRAE nos ofrece también la definición de estresar:

  1. tr. Causar estrés. U. t. c. prnl.

A partir de estas definiciones, ya podemos construir nosotros mismos una definición razonada del verbo desestresar: eliminar el estrés trabajando sobre las causas que lo provocan; practicar el llamado desestrés.

Hay varias formas de conseguir ese desestrés que nos está agobiando: técnicas de Mindfulness, programas de Life Reset en la naturaleza, tratamientos de spa

El objetivo del desestrés es encontrar aquellas actividades que nos ayuden a eliminar el estrés negativo, esa tensión provocada por situaciones que, por diferentes motivos, no pueden llegar a agobiar, preocupar excesivamente, alterar nuestro bienestar emocional, interrumpir nuestra vida normal y más o menos feliz, etc.

 

3 síntomas de que necesitas desestresarte

Ahora que ya tenemos claro lo que significa el desestrés, vamos a intentar detectar aquellos síntomas más frecuentes que sufrimos muchos de nosotros y que deberían alertarnos  de que necesitamos urgentemente una terapia o cura de desestrés.

Los síntomas más frecuentes de que necesitas desestresarte serían los siguientes: problemas para dormir, malhumor constante y, por último, trastornos alimentarios.

Problemas para dormir

El ser humano no puede sobrevivir sin dormir bien y de forma reparadora. Unas personas necesitan dormir 8 horas y otras 5, pero en este caso la cantidad no es importante, sino la calidad. ¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Te despiertas a media noche y te cuesta volverte a dormir? ¿Te levantas excesivamente temprano porque no paras de dar vueltas en la cama? Cuidado, los problemas con el sueño son uno de los síntomas principales de que tu mente y tu  cuerpo necesitan una cura de desestrés.

Malhumor constante

Todos tenemos días mejores y peores y a veces es normal que nos despertemos de mal humor sin motivo alguno. Pero ¿qué ocurre cuando el malhumor se convierte en tu estado de ánimo habitual?

A nadie le agrada compartir su tiempo vital con una persona gruñona, negativa y permanentemente enfadada, con una persona que no encuentra satisfacción alguna y que ve la vida como un pozo negro lleno de amenazas. Si ese es tu caso, si el malhumor es tu compañero de viaje desde hace tiempo ¡despierta! Quizá tu mente te esté alertando de que sufres un estrés como la copa de un pino.

Trastornos alimentarios

Dime cómo comes y te diré como te sientes… Esta alteración de uno de los refranes más populares del refranero español nos viene de perlas para encontrar el tercer gran síntoma que nos advierte de que nuestro nivel de estrés negativo puede estar desbordándose: los problemas con la comida.

Estas alteraciones a la hora de alimentarnos de forma saludable, equilibrada y rica  pueden manifestarse de muchas y muy variadas formas: comer a deshora, elegir consumir platos precocinados día sí, día también, olvidarnos de la maravillosa gastronomía tradicional que alargó la vida de nuestros antepasados, no comiendo nada o casi nada para mantener la línea… Mil manifestaciones de los temidos trastornos alimentarios que muchas veces tienen su origen en una de las enfermedades del siglo XXI: el temido estrés.

 

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.