La educación ambiental es otro de esos términos que se han puesto de moda en blogs y foros en el último año, pero ¿sabemos realmente qué es y en qué consiste? ¿Y a quién va dirigida este tipo de educación sobre el respeto al  medio ambiente? Las respuestas a estas y otras interesantes cuestiones… A continuación.

 

Qué es la educación ambiental

Saber exactamente qué es la educación ambiental nos ayudará a hacernos una idea de su gran importancia para nosotros y nuestros descendientes.

La educación ambiental es una formación multidisciplinar dirigida a concienciar a todos los seres humanos de la importancia de respetar y preservar el medio ambiente y, también, de respetar el derecho al bienestar del resto de especies vivas con las que compartimos el planeta.

La educación ambiental como tal nació en los años 60 del siglo pasado, unos años en los que el ser humano occidental empezó a darse cuenta de los tremendos estragos que el sistema económico y social estaba dejando en el medio ambiente. En aquel entonces, la llamada educación ambiental centraba sus esfuerzos en dar a conocer los problemas de contaminación del aire y el agua, la tala indiscriminada de bosques o el exterminio de especies de animales y plantas. Hoy en día, los defensores de este tipo de educación han ampliado su foco de atención incluyendo otros aspectos básicos en el conocimiento y el respeto hacia el ecosistema, puntos de interés como, por ejemplo:

La relación incuestionable entre todos los seres humanos y sus acciones estén donde estén. El mundo se ha globalizado y achicado. Lo que hace una sola persona en un pueblo remoto de China, España o Alemania influye directa o indirectamente en el medio ambiente que habitamos todos.

La negativa incidencia de la obsolescencia programada en el medio ambiente. Ya sabes a lo que nos estamos refiriendo: a la práctica de fabricar productos de todo tipo con una caducidad temprana para que los consumidores sigan comprando, tirando y consumiendo recursos básicos que algún día se acabarán.

La incidencia de los sistemas productivos de alimentos. Hablamos de las granjas-prisión de cría y cebe de animales sin respetar su ciclo de vida natural, de los cultivos intensivos que crecen a golpe de pesticidas, etc.

 

Educación ambiental, ejemplos prácticos

La mejor baza que tiene la educación ambiental para triunfar somos los seres humanos; los hombres, las mujeres y los niños que hemos tomado conciencia de los distintos problemas que está generando el estilo de vida moderno.

Hablamos de educar a la infancia y a la población adulta de la incidencia que tiene nuestro estilo de vida en la naturaleza que nos rodea, en la flora, en la fauna, en el agua de ríos y mares, en el aire que respiramos, en los alimentos que nos permiten vivir y disfrutar de la vida, etc. La educación ambiental sirve precisamente para eso: para difundir de manera responsable y sin alarmismo de los problemas ambientales y, también, de las soluciones.

La educación ambiental debe formar parte activa de la vida de los niños y las niñas. Estos pequeños seres humanos deben “mamar” el respeto por el ecosistema desde bebés y nosotros, los adultos, tenemos que darles las herramientas necesarias. ¿Por dónde podemos empezar? Por utilizar los recursos que numerosas entidades públicas y privadas ponen a disposición de los ciudadanos, programas de educación ambiental como, por ejemplo, los que encontramos en la página web del Ministerio de Agricultura del Gobierno de España. Pulsa aquí para acceder a estos interesantes programas.

Conocer algo es el primer paso para llegar a amarlo. Conocer a fondo la naturaleza que nos rodea es el primer paso para llegar a amarla, respetarla, cuidarla y preservarla. Contactar personalmente con la naturaleza es uno de esos ejemplos prácticos de educación ambiental que podemos hacer de formas muy diversas y divertidas: disfrutar de un baño de bosque, visitar una granja, conocer de primera mano la labor de los agricultores ecológicos, haciendo un programa Life Reset en la naturaleza, etc.

 

Como ves, afortunadamente los seres humanos somos una raza de seres inteligentes y hemos encontrado las soluciones que a corto, medio y largo plazo acabarán con el daño ecológico y ambiental que ahora conocemos tan bien. Hablamos de la educación ambiental responsable y dirigida a todas y cada una de las personas, tú incluida.