¡Naturalmente!

Hábitos alimenticios saludables: consejos a adoptar

Comer mejor y cuidar la salud con la alimentación no es una tarea complicada. No hay que hacer esfuerzos titánicos, dietas súper estrictas ni pasar días en ayunas. De hecho, se puede mejorar muchísimo el bienestar personal adoptando unos pocos hábitos alimenticios saludables.

 

Hábitos alimenticios saludables fáciles de adoptar

Comer bien y cuidarse no es cosa de un día. Por eso es importante convertir pequeñas acciones cotidianas en un hábito rutinario y efectivo. Además, una vez adoptados estos hábitos, por muy simples que sean, cuidarse ya no supondrá un reto difícil.

Para empezar, hay una serie de consejos que son muy fáciles de adoptar para mejorar la dieta y la alimentación diaria.

  • Comer más despacio. Es importante, porque masticar bien mejora muchísimo la digestión y, además, tomas conciencia de lo que comes mientras le das tiempo al organismo para sentirse saciado.
  • Beber más líquidos, a todas horas. ¡Hay que mantenerse siempre bien hidratado!
  • Evita tomar refrescos azucarados a diario.
  • Cuanto más frutas y verduras comas, mejor.
  • Las comidas tienen que hacerse de forma regular, y no sólo “cuando tengo hambre”. Preferiblemente, tres comidas principales, y dos snacks a media mañana y a media tarde.
  • ¡Variedad, variedad y variedad! Hay que ampliar la dieta, para aportar a nuestro cuerpo todos los nutrientes que necesita. No te olvides de las legumbres, la setas, la quinoa, los fermentados y germinados, las semillas, las algas… y un largo etcétera.

 

Muy importante: evita los productos refinados

La mayor parte de los productos que encontramos en los supermercados son alimentos que han sido refinados. Además de todos los conservantes y aditivos añadidos, muchos productos envasados contienen una alta cantidad de azúcares, por lo que, si los comemos a menudo, acabamos ingiriendo un aporte calórico desmesurado.

Una forma sencilla de reducir este consumo y, a la vez, de mejorar la variedad de la dieta, es fijarnos en los productos integrales. Hay que evitar comer siempre arroz y pasta blanca, y pasarse a sus variantes integrales, a los que podemos añadir la quinoa, el amaranto, el trigo de sarraceno, el cous-cous o la avena. De esta forma, aportamos la cantidad de fibra que el nuestro cuerpo necesita.

Y, a modo de consejo general, hay que procurar escoger alimentos ecológicos. Los productos frescos y de proximidad son la mejor alternativa a los productos refinados y envasados.

 

El peor mal hábito de todos

Uno de los peores favores que le puedes hacer a tu alimentación es ir al supermercado mientras tengas hambre. Si vas a comprar con el estómago vacío, lo más seguro es que termines por añadir al carro de la compra snacks poco saludables, como las patatas fritas o los refrescos azucarados.

Para asegurar tener una alimentación saludable, es importante también regular las grasas que comemos y de qué fuente la obtenemos. Por ejemplo, los aceites vegetales, como el aceite de oliva o los frutos secos, son ideales. A la vez, hay que evitar grasas refinadas como la mantequilla.

¿Cuáles son tus hábitos alimenticios saludables? ¡Comparte tus consejos para aprender a comer sano con nosotros!

 

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