El Pirineo leridano está situado en el vértice noroeste de Cataluña y lo componen las comarcas de: Pallars Sobirà, Alta Ribargoça, Pallars Jussà, Alt Urgell, Solsonés y Cerdanya. Su atractivo es múltiple, ya que su increíble naturaleza está salpicada de un fabuloso legado de monumentos milenarios y un patrimonio cultural envidiable de siglos de antigüedad.

En el pirineo de Lleida es posible tanto practicar un senderismo de alto nivel, como pasear a caballo, en bicicleta o a pie, extasiarse con la contemplación de paisajes de ensueño y coger fuerzas con un plato tradicional de su maravillosa cocina. También está considerado un paraíso del esquí y de los deportes de aventura.

En este post vamos a destacar 5 aspectos que hace del Pirineo de Lleida un lugar absolutamente mágico.

 

Pirineo leridano, 5 maravillas por descurbir

1. Sus parques naturales

Destacan especialmente el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici por ser él único parque nacional existente en toda Cataluña, así como dos parques naturales de singular belleza y valor natural y geológico. Nos referimos al parque natural del Cadí-Moixeró, famoso por ser el espacio protegido de Catalunya con un mayor número de especies distintas de fauna y flora, así como el que cuenta con más hábitats diferentes. Esto lo convierte en uno de los espacios naturales más importantes de Europa. Y luego está el parque más grande de Cataluña: el Alt Pirineu.

Estany Sant Maurici

 

2. Su patrimonio cultural

Muchos de los pequeños pueblos encartados en plena naturaleza del Pirineo de Lleida son maravillosos, como por ejemplo Prullans, considerado el mirador natural de la Cerdenya por sus vistas maravillosas y donde destaca también la Cova d’Anes y los Dólmenes.

No podemos dejar de citar el increíble conjunto de iglesias románicas, extraordinariamente bien conservadas, del Vall de Boí, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Si quieres conocer los 7 pueblos del Pirineo catalán más bonitos, visita este enlace.

Esgelsia Santa Eulalia

 

3. Un espacio único para la práctica de deportes de aventura

Además de para el esquí, el Pirineo de Lleida, por sus ríos de aguas bravas, acantilados, picos y paredes de rocas verticales parece haber sido diseñado ex profeso para la práctica de todo tipo de deportes de aventura: rappel, trekking, rutas en BTT (algunas no aptas para cardíacos por sus impresionantes rampas), kayak, parapente, paracaidismo y todo tipo de deportes de aire, además de los deportes extremos más novedosos y temerarios.

En el Pirineo leridano operan más de 150 empresas especializadas y en este entorno se han celebrado y se seguirán haciendo en el futuro numerosos campeonatos del mundo de deportes como: parapente, ala delta o piragüísmo.

Kayak

 

4. Un parque zoológico totalmente natural

Con la particularidad de que los animales no están encerrados, sino totalmente libres en su hábitat natural. Además de todo tipo de insectos y pequeñas aves, en los Pirineos leridanos podemos encontrar especies tan espectaculares como: aves rapaces, jabalíes, armiños, buitres leonados, águilas reales  y hasta rebecos.

Rebecos

 

5. Una flora que forma un tapiz multicolor totalmente natural

Más de 4.000 especies distintas, unas 160 endémicas de la zona, convierten los Pirineos en únicos por su diversidad y un regalo para el sentido de la vista. En invierno, el manto blanco de la nieve lo cubre todo o una gran parte, mientras que en primavera y verano, estas cordilleras adquieren el verde y marrón de la hierba y los árboles, salpicado por las tonalidades multicolores de las flores silvestres.

Rebecos

 

El Pirineo de Lleida es una maravilla de la naturaleza con un sinfín de posibilidades.