¡Naturalmente!

Pueblos de la Cerdanya para visitar todo el año

No hace falta viajar hasta Suiza para disfrutar de los campos y las praderas de valles encantadores. Mucho más cerca encontramos los pueblos de la Cerdanya, rodeados de un paisaje impresionante que nos invita a dejarnos absorber por él.

De entre todos los pueblos, cada uno con su peculiar encanto, hoy escogeremos una selección de aquellos que merecen ser visitados sea la época del año que sea. Haga frío o calor. Bajo el sol o sobre la nieve.

 

Pueblos de la Cerdanya: Llivia

Llivia es una visita obligada. A más de 1200 metros de altura, está a los pies de su castillo. Un castillo de enormes magnitudes, aunque hoy en día sólo se conserven sus muros y cimientos.

Por el castillo, así como su casco antiguo, la Farmacia Esteva (del siglo XV), la iglesia y la torre Bernat de So, el “enclave” de Llivia, rodeado por tierras francesas, enamora a los amantes de la historia.

 

Bellver de Cerdanya

A Bellver, situado en la Cerdanya Baja, encontraremos actividades muy diversas y para todos los gustos en todas las épocas del año. No en vano es uno de los municipios más grandes y con más movimiento y ocio.

También tiene mucho patrimonio arquitectónico para visitar, incluídas sus múltiples iglesias y los restos del castillo, y destaca por la plaza medieval repleta de arcos. Y, muy cerca se encuentra la cueva de Anés, en la que se encontraron restos de la Edad del Bronce.

 

Prullans

Muy cerca de Bellver (de hecho, al lado de la entrada de la cueva de Anés) se encuentra Prullans y sus impresionantes vistas al valle de la Cerdanya. El cuadro, casi pictórico, recorre desde el Parque Natural Cadí-Moixeró hasta las sierras de Sant Quintí y del Coronals. No en vano se conoce Prullans como “el mirador de la Cerdaña”.

En el pueblo en sí, uno de los más bonitos de Lleida y que está incluido en la Red de Pueblos con Encanto de Lleida, se debe visitar la iglesia románica de Sant Esteve, construída a partir del siglo XI, así como las siete fuentes del casco antiguo, que le dan un encanto singular.

Además, en Prullans se encuentra el alojamiento ideal para planear una buena visita por los pueblos de la Cerdanya: el Cerdanya EcoResort.

 

Das y Alp

Estos dos pequeños municipios de la Cerdanya (en especial Das, de los más pequeños de toda Catalunya), muy cercanos a Masella y la Molina, resultan particularmente agradables a la vista. No ofrecen una visita turística muy extensa, evidentemente, pero las piedras de su arquitectura y los clásicos techos de pizarra son un retrato ejemplar de la comarca.

 

Mont-Louis

Por último, y para alejarnos un poco, hablaremos de la parte francesa de la Cerdanya. EN concreto, de Mont-Louis. A 1600 metros de altitud, Mont-Louis es la ciudad fortificada más alta de toda Francia.

Fue fundada, por orden directa del rey Luis XIV y tras el tratado de los Pirineos (1659), para proteger el territorio, desde entonces francés. Es una de las fortificaciones de Vauban y considerada Patrimonio de la Humanidad (UNESCO). Sin duda, una ciudad repleta de historias y curiosidades, que bien merece ser conocida a fondo con una visita guiada o bien dedicándole una buena parte de la escapada para conocer los pueblos de la Cerdanya

¿Qué te han parecido estos pueblos? ¡No te creas que esto es todo lo que puedes hacer en la Cerdanya! Sigue estos enlaces si te has quedado con ganas de probar alguna escapada de senderismo,si quieres conocer a fondo Puigcerdà o descubrir más a fondo el potencial turístico de la Cerdanya.

 

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