En los Pirineos existen rincones verdaderamente inolvidables, de esos que te enamoran  al instante y que te empujan, de forma irremediable, a coger tu cámara de fotos o tu smartphone, y empezar a tomar instantáneas para inmortalizar el momento y poder compartir ese instante mágico con tus familiares, amigo y contactos. Pero entre tanta variedad, muchos nos preguntamos, qué ver en los Pirineos. 

Esta es una pregunta aparentemente simple pero, en la práctica, complicada de responder por sus infinitas posibilidades. ¿Por qué decantarse en los Pirineos? ¿Por alguno de su espectaculares valles o por sus imponentes macizos? ¿Por la diversidad a nivel de naturaleza de sus numerosos parques naturales o por sus pintorescos y encantadores pueblos?…

En esta ocasión, te vamos a proponer varios rincones sorprendentes, algunos de ellos bastante desconocidos para la mayoría, que si te animas a visitarlos te van a permitir vivir una experiencia única, una forma de acercarte a los Pirineos desde unos ángulos y un enfoque que se salen de lo común.

 

Qué ver en los Pirineos: Rincones de la Cerdanya    

La Cerdanya, comarca situada entre las provincias de Lleida y Girona, es un territorio único, dotado de un don especial: una combinación bellísima de naturaleza en estado puro, un entorno impregnado de una agradable sensación de tranquilidad y paz y unoa pueblos como Pallars, Puigcerdà o Llívia realmente únicos. Por no hablar de sus espectaculares estaciones de esquí, como La Molina y La Masella, por citar las más famosas.

En un contexto tan increíblemente bello sobre la Cerdanya, hemos querido destacar un quinteto de lugares o experiencias con un toque espectacular y único, y además poco conocidos, lo que los hacen todavía más especiales y singulares:

El parque Schierbeck

Es un parque que se encuentra situado al noroeste del lago de Puigcerdà, que es un embalse artificial que data del siglo XII. Dicho parque fue ordenado construir a finales del XIX por iniciativa del cónsul de Dinamarca en Barcelona, German Schierbeck, de quien adopta su nombre.

El entorno del parque y el lago es muy agradable de recorrer sobre todo por sus villas, que son el legado de la burguesía barcelonesa que veraneaba en la zona y, especialmente, por sus detalles como el jardín botánico o una zona de pesca infantil.

Torre del Riu Alp

Se trata de una antigua torre fortificada que está situada en la orilla del río Alp y que, posteriormente, fue transformada en una sin igual casa señorial que recuerda a un castillo medieval. Destacan sus elementos neogóticos, así como las torres y garitas con cubierta cónica.

torre de riu alp

Atardeceres en Llívia

Llívia es ya de por sí un pueblo singular porque pese a estar situado en la Cerdanya francesa pertenece a la provincia de Girona, ya que así quedó establecido en el Tratado de los Pirineos en 1659. Es un precioso pueblo de montaña, pero lo que más destaca son sus atardeceres en primavera, con una puestas de sol realmente únicas.

En Llívia también destaca la farmacia más antigua del mundo y el Bell·lloc, un entorno natural de especial singularidad especialmente indicado para hacer rutas a pie.

atardecer llivia

Prullans

Uno de los pueblos que ver en los Pirinions es Prullans, pocas vistas son tan espectaculares e incomparables como las que se pueden disfrutar desde Prullans sobre el parque nacional de Cadí-Moixero. También destacan sus diferentes dólmenes, la increíble Cova d’Anes y sus 7 fuentes.

Bellver de Cerdanya

No podemos visitar al parque nacional de Cadí-Moixeró sin dejar de visitar este pequeño enclave rural, en el que destacan el casco antiguo, con su espléndida muralla y la bellísima plaça Major.

Termas naturales Fontpedrouse

En la Cerdanya francesa, escondidas en el interior del bosque y desconocidas para casi todos, se han formado unas termas naturales extraordinarias y singulares, en las que se puede tomar un baño a diferentes temperaturas: desde 50 grados centígrados a más templadas a medida que vas bajando por las pequeñas piscinas que se han ido formando a lo largo del tiempo.

termas naturales fontepedruse

Arsèguel

Arsèguel es un pequeño pueblo de montaña ubicado en el Alt Urgell, en pleno Pirineo, entre el río Segre y el monte del Grau, justo en la parte baja de los contrafuertes de la sierra del Cadí.

Pese a no formar parte del circuito más turísticos de los Pirineos, Arsèguel concentra encantos en diversos ámbitos: unas vistas maravillosas a los Pirineos, un joya del románico como es la iglesia de Santa Coloma y la fábrica de lanas y una interesante propuesta cultural: se trata de la capital del acordeón, con la organización de importantes conciertos y un museo dedicado a este instrumento.

El Museo del Acordeón muestra una visión panorámica de la evolución de este instrumento en todo el mundo y los Pirineos en particular, conteniendo valiosísimas piezas desde 1840 hasta nuestros días.

arsèguel

La Fabrica de Lanas es una empresa tradicional y familiar todavía en funcionamiento que utiliza energía hidráulica y donde podemos en ver en plena acción una maravillosa hiladora diseñada en el siglo XVIII.

La iglesia de Santa Coloma es, como hemos dicho, una joya del románico, aunque tienen también modificaciones de épocas posteriores.

En conjunto, en Arsèguel es posible apreciar sus orígenes medievales, especialmente en el conjunto arquitectónico del núcleo, que es uno de los mejores conservados del Pirineo, con sus casas de piedra, balcones de madera y teja árabe. Se conservan también algunos restos del castillo de los Cadell, que data de los siglos XII y XIII. Estos pueden verse en los muros de las calles e, incluso, en algunas de las casas del centro.

 

Rincones en el Pirineo aragonés

El Pirineo aragonés es otra zona con un extraordinario encanto natural, repleto de bosques, valles y todavía muchos reductos naturales por descubrir.

Sendero ornitológico del Valle de Ansó

Los bosques del Pirineo aragonés constituyen una zona realmente privilegiada para disfrutar de las mejores estampas paisajísticas. mientras se camina en plena naturaleza por bellísimos senderos y caminos.

Uno de estos senderos, actualmente nada masificado, se encuentra en el valle de Ansó, en la provincia de Huesca, en torno al río Veral y se le conoce como Sendero Ornitológico. Es especialmente bello por sus tonos ocres (especialmente en otoño), su hayedo de espectacular belleza y sus magníficas vistas al macizo de Peñaforca.

Bosque de la hayas (Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido)

El Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido adquirió esta denominación hace ya 100 años, aunque en sus inicios solo incluía el Valle de Ordesa. En 1982 se amplió a otros tres valles: el Valle o Cañón de Añisclo, las Gargantas de Escuaín y el valle de Pineta que, junto con el de Ordesa, conforman el macizo conocido como Monte Perdido. Se trata de un macizo calcáreo, que tiene una altura máxima de 3.348 metros, de un gran valor geológico por sus riqueza estratificada.

Pues este es el escenario del  Bosque de las Hayas de Ordesa, un rincón bellísimo de los Pirineos oscenses, al que se puede acceder desde un paseo y que permite contemplar el valle de Ordesa en todo su potencial, así como la famosa cascada conocida como cola de Caballo.

bosque de las hayas

Si te han gustado nuestras propuestas, anímate a visitar de primera mano  estos lugares bellísimos y además poco conocidos y, por lo tanto, con el valor añadido de ser especiales y tranquilos.