¡Naturalmente!

Senderismo con niños: 5 claves para que el plan salga redondo

Andar por la montaña es una de las formas más simples, pero al mismo tiempo también más efectivas, de aprender a amar y respetar la naturaleza. Por ser una actividad donde se combina el aprendizaje, la diversión y la concienciación medioambiental, el senderismo con niños es una actividad ideal para pasar un día en familia diferente, promoviendo valores positivos (a los que habría que añadir también el estrechar los lazos familiares) ademá de divertirse, hacer ejercicio y relajar la mente.

Para que todo salgo bien y evitar, en la medida de lo posible, evitar imprevistos que puedan ensombrecer un día ideal, os recomendamos seguir los siguientes consejos a la hora de planificar y organizar una ruta por la montaña con niños.

 

Consejos para hacer senderismo con niños

1. Elegir un ruta adaptada a la edad de los peques

Si bien a partir de los dos años (o dos años y medio) la mayoría de niños ya están preparados para hacer, junto a sus padres, alguna ruta sencilla, no debemos olvidar que andar por la montaña supone un considerable esfuerzo para ellos.

Por lo tanto, las rutas con niños deben ser cortas y accesibles. Lo ideal es que sean los más llanas posibles, sin ascensos ni descensos excesivamente pronunciados que puedan cansar en exceso al niño e, incluso, resultar peligrosos.

2. Planificar detalladamente la ruta

Con niños no podemos permitirnos el lujo de perdernos (aunque sea solo un poco), que haga mal tiempo o que el camino sea más complicado de lo esperado. Por lo tanto, a la hora de organizar la ruta es muy importante que todos estos puntos se conviertan prácticamente obligaciones:

  • Conocer muy bien el camino. Lo ideal es que lo hayamos realizado previamente
  • Estudiar las distancias y las posibles dificultades: ascensos y descensos y grado de desnivel, zonas muy estrechas, exceso de vegetación, lugares donde se prevea que puede haber mosquitos u otros insectos, etc.
  • Consultar el tiempo atmosférico para poder llevar la ropa adecuada o, incluso, suspender la excursión si hay amenaza de nieve, lluvia o mucho frío.

3. Hacer una lista con todo lo necesario

De lo contrario, seguro que se nos acaba olvidando algo importante. En dicha lista, no puede faltar:

  • Comida y bebida para todos.
  • Ropa y calzado adecuados y repuestos por si se mojan o se rompen.
  • Si vamos con niños de menos de 3 años, es recomendable un mochi o pouch para poder llevarlos encima con comodidad en el caso de que se cansen o se duerman.
  • Un botiquín básico con: tiritas, mercrobina, agua oxigenada, etc.

4. Crear expectativas  

Es importante buscar la máxima implicación del niño y para ello no hay nada mejor que, unos días antes de la excusión, explicarle con entusiasmo todo lo que vamos a ver y las grandes posibilidades que se nos presentan: jugar juntos en plena naturaleza, ver animals, aprender cosas.

5. Hacer partícipe a los niños

Otro aspecto importante es que no se lo tenemos que dar todo hecho. Lo ideal es organizarlo todos juntos, dejando que los más pequeños opinen y aporten ideas.

 

En Cerdanya EcoResort organizamos rutas y salidas familiares por los alrededores, puesto que el senderismo en familia es una de las actividades más divertidas y enriquecedoras que pueden hacerse por la Cerdanya.

 

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.