¡Naturalmente!

Spa con niños: beneficioso también para ellos

Afortunadamente cada día más familias se animan a acudir al spa con niños, una actividad familiar diferente que mejora la salud física y mental de niños y de mayores. ¿Quieres que te contemos por qué? ¿Te gustaría conocer los principales beneficios de disfrutar de un spa con niños? Entonces sigue leyendo porque en el artículo de hoy te lo vamos a contar con todo lujo de detalles.

 

Los niños también pueden tener dolor

A veces los adultos nos olvidamos de que los niños también sufren dolor físico. De hecho, los niños y las niñas son uno de esos colectivos más vulnerables al ataque de virus y bacterias que desembocan en problemas respiratorios y digestivos.

La delicada piel de los más pequeños de la casa también sufre los rigores del frío en invierno y del calor y la humedad del verano. La contaminación ambiental que tienen que soportar los niños residentes en zonas urbanas también son fuente de numerosos problemas médicos de todo tipo: asma, bronquitis, alergias…

Otro tipo de afección física muy común entre los escolares de nuestro país y del resto del mundo es el dolor de espalda o lumbalgia. Sí, lo que lees. De hecho, el dolor de espalda es uno de los problemas de salud más graves a los que se enfrentan los niños y los adolescentes tanto masculinos como femeninos; un dolor producido por diversas patologías que, si no se tratan, se pueden convertir en enfermedades crónicas y en dolor constante durante toda su vida.

Esta sería una breve lista de los dolores físicos que soportan nuestros hijos, sobrinos, nietos, primos o hermanos pequeños, pero no queda ahí la cosa: estos seres vivos en crecimiento también sufren diversas y graves afecciones psicológicas. Estrés, ansiedad, hiperactividad,  falta de control de las emociones, apatía, aburrimiento, pérdida de apetito, agotamiento mental…

El ritmo de vida frenético, ocupado y ruidoso al que sometemos a estas personas en miniatura también les pasa factura, un coste emocional que lógicamente también repercute negativamente en el resto de la familia.

Es un hecho: los niños y las niñas también sufren dolor tanto físico como psicológico. ¿Qué podemos hacer para tratar y prevenir las diferentes afecciones que amargan la vida de los más pequeños? Entre otras muchas cosas, disfrutar de un spa con niños en un ambiente relajado, tranquilo, familiar y, también, muy divertido. ¿Cuáles son los beneficios físicos y emocionales de que un niño se convierta en usuario activo de un spa familiar? Te lo contamos a continuación.

 

Spa con niños: los principales beneficios físicos y emocionales

Como bien sabes, los efectos terapéuticos del agua han sido contrastados a lo largo de la historia del ser  humano. Los tratamientos acuáticos son, así, perfectos para combatir y prevenir diversas afecciones físicas como, por ejemplo:

  • Afecciones respiratorias como catarros, gripes, resfriados…
  • Afecciones cutáneas producidas por la contaminación ambiental, el abuso de las grasas y azúcares en la dieta de los niños, etc.
  • Afecciones musculoesqueléticas y patologías de origen inflamatorio que se traducen en dolor de espalda.
  • Pero disfrutar de un spa con niños no solo nos reportará beneficios físicos para los más pequeños, también les permitirá combatir:
  • Trastornos leves de conducta producto del estrés y la ansiedad.
  • Dificultad para conciliar el sueño o para dormir toda la noche de un tirón.
  • Problemas de convivencia familiar.
  • Apatía, aburrimiento, agotamiento mental…

 

Pero, además, por experiencia podemos decirte que a los niños les encanta el spa porque es divertidísimo para ellos: la fuente de hielo, el cubo de nieve, el jacuzzi etc. En definitiva, disfrutar de un spa con niños es una experiencia familiar única, diferente, y, aunque no lo parezca, sumamente divertida. ¿Quieres comprobarlo? ¡Pulsa aquí!

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