¡Naturalmente!

Taller de emociones: 5 ejercicios para hacer en casa

Este post también está disponible en: CAT (CAT)

En estos tiempos en los que toca quedarse en casa, se hace más necesario si cabe el trabajo emocional. El confinamiento puede hacerse cuesta arriba y provocar sentimientos encontrados. Por eso, lo mejor es cultivar la inteligencia emocional. Ahora más que nunca es cuando debemos ser capaces de reconocer nuestros sentimientos y emociones y los de los que nos rodean. Pero no solo eso, debemos también manejar esos sentimientos y emociones en cada contexto o situación. ¿Qué te parece si organizamos un taller de emociones en casa con 5 ejercicios para todos los públicos?

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Taller de emociones en casa, ¿te sumas al reto?

Es muy difícil no dejarse llevar por las emociones. Lo es en circunstancias normales y, quizás, lo es más en situaciones extraordinarias. Sin embargo, si nos dejamos llevar, si permitimos que las emociones interfieran en nuestras decisiones y en nuestro comportamiento y nos impidan tomar el control, no siempre actuaremos de la mejor manera. O, al menos, es probable que nos arrepintamos después.

Por este motivo, hoy más que nunca, podemos dedicar un tiempo cada día a trabajar las emociones. Lo que te proponemos es organizar un taller de emociones en casa. Te vamos a sugerir 5 actividades que puedes hacer con las personas que viven contigo. Puedes variar las actividades o inventar otras alternativas. Tampoco es necesario que el taller incluya las 5 propuestas, pueden ser menos o más. Descubre otras actividades para trabajar las emociones aquí; si te quedas con ganas de más, puedes organizar también un retiro espiritual.

Lo más importante es que comuniques la propuesta al resto de los potenciales integrantes del taller. No es buena idea obligar a nadie; coméntales la idea explicando que es un buen momento para aprender en familia y crecer desde el punto de vista personal. No olvides el toque lúdico si parte de tu audiencia son niños.

1. Diccionario y diario de emociones

Esta actividad no tiene duración, puede extenderse todo el tiempo que queráis. Pueden participar en ella todas las personas a partir de los 2 años. Esto es lo que necesitas y los pasos a dar:

  • Necesitas un cuaderno o un archivador con hojas en blanco; lápices de colores, recortes de revistas o periódicos que muestren personas cuyas expresiones se relacionen con diferentes emociones
  • Explica al resto de integrantes que vais a crear entre todos un diccionario de emociones que también servirá de diario emocional. 
  • Para empezar, cada uno seleccionará dos o tres recortes y expondrán ante el resto de participantes la emoción que refleja. Pide que pongan ejemplos de aquellas ocasiones en las que han tenido la misma emoción. 
  • Después, si la persona puede escribir, pídele que anote la definición de la emoción, pegue la imagen y escriba ejemplos en los que haya manifestado dicha emoción.
  • Después de haber pasado el cuaderno por todos los integrantes, diles que lo vas a colocar en un lugar accesible para todos y que pueden incorporar nuevas emociones cuando quieran.

2. Autoconocimiento a través del nombre

Esta actividad suele tener mucho éxito; especialmente con los niños. El objetivo es observar el vínculo que existe entre las cualidades que tenemos y los valores positivos que reconocemos que los demás nos han inculcado. El resultado final es una breve narración biográfica sobre el desarrollo de la personalidad y, además, ayuda a fijar esos recuerdos.

  • Solo necesitas repartir a cada persona dos hojas de papel y un bolígrafo.
  • Después pide a cada uno que escriban su nombre y apellido, pero de forma vertical, de modo que puedan escribir a continuación de cada una de las letras.
  • Ahora, pídeles que escriban cualidades sobre sí mismos que comiencen por cada una de las letras de su nombre. Por ejemplo, las cualidades de Eva García pueden ser: enérgica, valiente, amable, generosa, asertiva, resiliente, creativa, igualitaria, agradable. 
  • En la otra hoja, pídeles que escriban el nombre de una persona que haya influido mucho en su vida y, por cada letra, palabras sobre los valores positivos que les hayan inculcado. 
  • Para terminar, cada uno leerá en voz alta sus ejercicios. 

3. Cuentacuentos de emociones

Los libros siempre son grandes aliados. Especialmente, para ayudarnos en la educación emocional de los niños. Este ejercicio es muy sencillo de hacer: 

  • Para involucrar a toda la familia te recomendamos que cada persona elija un cuento y lo lea en voz alta dramatizando, con diferentes voces… 
  • Cuando aparezca una emoción, las personas que escuchan deben decirla en voz alta
  • Al final de cada cuento, reflexionad sobre las emociones y pregunta a los participantes si ese día han sentido alguna de las emociones del cuento.

4. Los superhéroes también lloran

Con este juego, os proponemos trabajar las emociones más desagradables, pero ¡ojo! no por ello malas. Para llevar la actividad a cabo, sigue estos pasos:

  • Busca figuras de superhéroes —como Batman, Spiderman…— que servirán como personajes.
  • Entre todos, elaborad una historia. Tú debes encargarte de que salgan a relucir emociones como tristeza, miedo, enfado…
  • El objetivo es que, especialmente los más jóvenes, se den cuenta de que todo el mundo experimenta también las emociones que no consideramos tan agradables.
  • El hecho de que sean superhéroes también ayuda a romper estereotipos de género.

5. Baila, pinta y emociónate

Esta actividad une música, la expresión artística y la educación emocional. No puede faltar en tu taller de emociones. Para llevarla a cabo, sigue estas pautas:

  • Elige algunas piezas musicales.
  • Determina un lienzo sobre el que poder dibujar y pintar. Puede ser una sábana en el suelo, una pared, cartón… 
  • Ten a mano pintura de diferentes colores y distribuye a las personas a lo largo del lienzo para que sepan en qué espacio pueden pintar.
  • Después pon la música y pide a los participantes que reflejen en el lienzo las emociones que la música despierta en ellos.
  • Para terminar, volved a escuchar las piezas pero representad las emociones bailando.

¿Qué te parecen las actividades del taller de emociones? Anímate a organizar el tuyo propio con los miembros de tu familia. Incluye actividades propias de un retiro de meditación. Además de favorecer vuestro propio autoconocimiento, reforzaréis vuestro vínculo y mejoraréis la convivencia. ¡Será un taller de emociones que jamás olvidaréis!

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