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Hacer un roadtrip es otra forma de vivir la magia de la región a lo largo de un viaje a los Pirineos. Un roadtrip siempre es una aventura, que se puede ir adaptando y modificando y que siempre puede sorprenderte a cada parada. Y en el que no sólo los destinos, sino también el viaje y los kilómetros recorridos son parte del encanto.
Por eso te presentamos un roadtrip que aprovecha todo el encanto de los Pirineos y que te hará vivir ese sentimiento de libertad. Aprovechando, además, los más de 800 kilómetros de carreteras por recorrer que transcurren y enlazan España con Francia a través de su permeable frontera. Carreteras rodeadas de increíbles paisajes, con pueblos, lagos, torrentes, valles, formaciones rocosas y acantilados a cada esquina.
Viaje a los Pirineos Catalanes (Día 1)
Una ruta completa para visitarlos Pirineos catalanes tiene que empezar en Prullans. Allí encontraremos el mejor sitio para desconectar, el Cerdanya EcoResort&SPA. Pero también es un lugar inmejorable para pasar la primera noche, y planear a gusto el resto del viaje.
De hecho, el primer día de la ruta lo podemos dedicar a realizar excursiones (adaptadas para todo tipo de familias) por los alrededores de Prullans. Allí mismo encontramos, por ejemplo los miradores del Pla de l’Àliga: una ruta circular de menos de 5km en la que se puede gozar de unas vistas espectaculares desde 4 miradores distintos, que ofrecen una vista completa de 360º.
De Vielha a Loudenvielle (Día 2)
El segundo día nos dirigimos a Vielha y cruzaremos la frontera por los puentes de Portillon y Peyresourde, con destino final en Loudenvielle (desde Vuelha, son poco más de 50km). Las paradas recomendadas, ya sea para descansar un rato observando el paisaje o para realizar una excursión, son en la misma Vielha y su lago, y en las cimas de los puertos. Si seguís con la idea del relax y el antiestrés, no os lo penséis mucho, y pasad por el balneario de Balnea.
Rumbo a Aínsa (día 3)
Al día siguiente, nos ponemos rumbo a Aínsa, donde pasaremos la tercera noche. Primero hay que cruzar el puerto Val Louron-Azet, conquistando las curvas de la carretera y disfrutando de una vista inigualable a 3.000 metros de altura. Una vez en territorio aragonés, podemos visitar el cañón de Añisclo, antes de dirigirnos definitivamente a Aínsa.
Ruta de los Lagos (día 4)
De vuelta a la región francesa de los Pirineos, y en dirección al bello pueblo de Saint-Lary, pasaremos por una de las zonas con más lagos y aguas fluviales: la Reserva Natural francesa de Néouvielle.
Rumbo hacia la meta final: Lourdes (días 5-7)
Con el amanecer de un nuevo día, la llamada a la aventura vuelve a aparecer. El destino final es Lourdes, pero por el camino quedan muchos rincones por descubrir, por lo que no es mala idea alargar un poco el roadtrip, adaptándolo a las ganas y prioridades de cada viajero.
Por ejemplo, desde Saint-Lary se está relativamente cerca del famoso puerto de Tourmalet y de las vistas del Pic du Midi. La ruta también nos lleva por los circos de Gavarnie, del macizo del Monte Perdido, por Cauterets-Pont d’Espagne, y por muchas más joyas de los Pirineos, como el Parque de Animales en Argelès-Gazost.
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